Aprende a eliminar todo el moco y la flema de tu garganta y pulmones

Las flemas en las vías respiratorias son molestas para quienes la sufren. Ya sea como resultado de alergias o de gripes estación, las flemas que se acumulan en la nariz y en la garganta es algo de lo que nos queremos desligar lo antes posible.

Como se decía antes “la gripe se cura con reposo y un médico o sólo con reposo”, y este caso es similar; porque simplemente podemos esperar a que pase o podemos apelar a soluciones simples para intentar acelerar los procesos.

¿Por qué se producen?

Aun cuando nos suframos ningún tipo de infección, nuestras mucosas producen normalmente flemas. De hecho, producimos a diario entre 1 y 2 litros de flemas, un proceso normal que permite mantener las mucosas nasales húmedas y limpias al mismo tiempo que contribuyen a atrapar las bacterias y otros elementos que podrían irritar las vías respiratorias.

Sin embargo, cuando sufrimos de algún tipo de infección como resfríos o gripes, inflamaciones o reacciones alérgicas; la producción de mucosa aumenta. La mucosidad se acumula y puede escurrirse a través de la nariz o de la garganta. Sí, algo muy desagradable.

¿Qué hacer?

Afortunadamente, venimos tomando nota de los consejos de todas las abuelas que siempre tenían el remedio justo en el momento oportuno. Para el problema de las flemas, hemos hecho una recopilación de medicina casera y natural que siempre es bueno tener a mano para consultar. ¿Muchas flemas? Prueba estos remedios caseros.

1) Vapor de agua: El remedio de la abuela por excelencia para eliminar las flemas es el vapor. Coloca agua a calentar en un recipiente o una olla y ubícate frente a ella de manera tal que el vapor dé de lleno en tu rostro.

Cubre tu cabeza con una toalla con el fin de respirar la mayor cantidad de vapor posible.

Para potenciar los efectos, puedes agregar al agua un puñado de sal gruesa o alguna hierba medicinal como el eucaliptus, la menta, el tomillo o la salvia, que son excelentes expectorantes. Puedes hacerlo con hierbas secas o aceites esenciales.

¡Cuidado! ¡No te quemes!

2) Solución salina: Mezcla en un vaso con agua tibia media cucharadita de sal y realiza gárgaras varias veces al día. El agua salada tiene la particularidad de diluir las flemas y hace más fácil la eliminación.

¡Cuidado! ¡No tragues esta solución! El agua salada puede generar deshidratación y al sabor resulta muy desagradable. Simplemente realiza las gárgaras y luego elimina el líquido de tu boca.

Cuando ya hayas finalizado, realiza un último enjuague con agua clara para eliminar los restos de sal.

3) Ajo: El ajo es otro gran aliado de la salud desde muchos puntos de vista. Es un antibiótico natural y es uno de los más poderosos que existe. Puedes cortar un diente de ajo y comerlo crudo o mezclarlo en distintos platos. Aprovecha las propiedades del ajo ya sea en comidas o preparando infusiones.

4) Jarabe de jengibre y miel o pimienta y miel: También puedes preparar un jarabe realizando una mezcla de jengibre en polvo y miel y tomar una cucharada de esta mezcla varias veces al día. Ambos ingredientes naturales son conocidos por sus propiedades curativas. Mezcla 25 g de jengibre rallado o en polvo cada 100 g de miel. Dejar reposar esta mezcla en un frasco con tapa hermética durante uno o dos días antes de consumirlo.

De la misma manera puedes consumir infusiones de jengibre y agregarle miel a la preparación además de limón para reforzar los efectos.

Si no cuentas con jengibre puedes reemplazarlo con pimienta negra. Mezcla una gran cucharada de miel con una pizca de pimienta negra molida y bebe esta preparación dos veces al día.

5) Cebolla: Ya todos conocemos los efectos positivos que tiene la cebolla en la salud. Se trata de un desinfectante, antiinflamatorio y expectorante natural utilizado desde hace mucho tiempo. La cebolla es una aliada contra las flemas y la tos y aprovechar sus beneficios es muy simple.

 

Cortar una cebolla la mitad y respirar directamente el olor. Otra opción es realizar una infusión con cebolla y 1 litro de agua hirviendo y beber tres tazas al día agregando un poco de miel, limón y jengibre.

Otros consejos útiles.

– Siempre que pueda tosa lo suficiente como para expectorar la mucosidad atrapada en las vías respiratorias.

– Aplique aceite de eucalipto sobre el pecho y masajee. Probablemente te haga toser más al principio pero luego hará más líquidas las secreciones para poder expulsar las con mayor facilidad.

– Realice duchas un poco más largas de lo normal con el fin de aliviar la mucosidad por medio del agua caliente. Aprovecha también el vapor.

– Aplique paños calientes en el pecho.

– Controle la humedad del ambiente y evite que se seque.

– Evite los ambientes contaminados y cargados de humo de cigarrillo.

– Duerma con la cabeza un poco elevada con el fin de facilitar el paso del aire hacia los pulmones.

– Recuerde que la mucosidad puede tomar dos caminos; o bien salir por la nariz, o bien drenar por la garganta. Es preferible que la mucosidad salga y esto debe promoverlo despejando su nariz aun cuando no sienta la necesidad.

– No dude en consultar con un especialista en caso de que las flemas sean persistentes o a repetición.

¿Qué debemos evitar?

Algunos alimentos o hábitos favorecen la secreción de flemas y las hacen más espesas, algo que aumenta el malestar y la dificultad para deshacerse de ellas. Estos son:

– Carnes rojas.

– Productos lácteos.

– Soja y sus derivados.

– Grasas y productos grasos en general.

– Alimentos fermentados.

– Alcohol.

– Cafeína.

– Banana, aguacate o palta, frutos secos.

– Tabaco: la inhalación de humo puede irritar la garganta y la nariz y agravar el problema.

Todos hemos padecido alguna vez de este problema, pero la diferencia es que ahora conocemos como hacerle frente de manera natural y evitando de esta manera medicamentos que dañan nuestro organismo.

Recomienda estos remedios naturales a quien pueda necesitarlos y cuéntanos cuál es tu remedio casero para combatir las flemas.

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